La mujer que descubrió su pasión por la enfermería gracias a una cirugía de corazón abierto

La enfermera Karen Rodríguez recuerda que cuando tenía 11 años era muy activa, montaba bicicleta, montaba patines y además pertenecía a un equipo de natación.

En aquella ocasión, todos en su escuela debían pasar por un chequeo médico rutinaria. Esta situación le cambiaría su vida. Y es que su pediatra nunca le había comentado  a sus padres que ella contaba con tres soplos cardiacos. Además, su caso era grave, después de un cateterismo los especialistas descubrieron que se trataba de una coartación en la aorta la cual era de tipo congénita.

«Los médicos se dieron cuenta de que yo no tenía pulso de la cintura para abajo, ellos no se explicaban de como yo estaba caminando. Después de algún tiempo les comentaron a mis padres que debían operarme de emergencia, todo paso tan rápido que un día yo estaba en Puerto Rico y al otro ya estaban operándome en Miami» . Con estas palabras, Karen recuerda lo sucedido.

Complementa su historia y dice: «Mis padres tuvieron que tomar una decisión, ya que yo estaba en riesgo de morir, en ese momento les preguntaron si querían que la intervención me la realizaran por la parte del pecho o por la espalda, a lo que ellos sin pensarlo decidieron que la cirugía de corazón abierto me la realizaran por la espalda, porque no querían que todos los días me viera esa cicatriz».

Pasaron los años y Karen tuvo que entrar nuevamente a la sala de operaciones. En el año 2012, empezó a sentir dolores de cabeza muy fuertes y presión arterial elevadas (entre 160 sobre 110) lo que resultó ser una neurisma. En ese momento, trabajaba con el cardiólogo Edwin Rodríguez, quien la operó con un proceso endovascular corrigiendo nuevamente la falla poniéndole un stent en el área afectada.

A raíz de este hecho, según publica el portal médico Medicina y Salud Publica, a Karen le llamó la atención la manera en que los médicos y las demás enfermeras la atendían y ayudaban a los demás. Fue así como decidió dedicarse a esta profesión, la enfermería.

Karen finaliza diciendo: «Los padres necesitan orientación de que es lo que tienen sus niños, de que es lo que padecen y un buen trato. Hasta el son de hoy como digo yo, el cielo es el límite y seguimos orientando y estudiando».

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