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Cómo curar tu wok de hierro fundido

DiarioVision.  Cuando adquieras un wok nuevo debes saber que este vendrá con una capa protectora, esta no es más que un recubrimiento de aceite industrial cuya función es evitar la oxidación del utensilio durante su distribución o en los puntos de ventas.

Es necesario que elimines esa cubierta, obviamente terminará por arruinar tus alimentos.

En este artículo te mostraré el método que usan los profesionales más destacados de la cocina para curar sus woks de una manera sencilla y exitosa.

Esta técnica no se limita por completo a los woks de hierro fundido, de igual manera la podrás emplear para los diferentes tipos de woks. Tal vez notes que el tiempo del tratamiento térmico varíe dependiendo del material y sus características.

Pasos para curar el wok en estufas  

  • Primero tendrás que lavarlo con abundante agua caliente y jabón, así retiraras el polvo y el exceso de grasa que pueda tener. Pero, ten presente que será la primera y última vez que uses jabón en él, porque más adelante los detergentes dañarán la cubierta de tu wok.

 

  • Caliente el wok en la estufa a fuego alto, durante todo el proceso térmico la llama siempre la usarás al máximo de la capacidad. Notarás que se decolorará un poco y desprenderá mucho humo, no te alarmes esto es normal. Se recomienda abrir las ventanas o realizar estos pasos en espacios abiertos. Al final, el sartén debe tornarse oscuro de manera uniforme.

 

  • Cubra de forma homogénea la superficie interna del wok con aceite vegetal o de maní con la ayuda de una toalla de cocina y apoyándote con pinzas, tendrás que tener mucho cuidado porque el aceite estará muy caliente. Menearlo con suavidad para que el calor y el aceite se distribuya por igual en todas las áreas del sartén.

 

  • Ahora, reduzca el fuego y déjelo por 15 minutos más. Así le darás tiempo al aceite de penetrar en el material y funcionará como un barniz que lo protegerá. Retirarás ahora el aceite y con la ayuda de una tolla reducirás el exceso.

 

  • Aumentarás de nuevo la potencia del fuego, y ahora verterás abundante sal gruesa la cual saltearás de manera uniforme haciendo que recorra toda el área, hasta que la misma se ponga de color marrón (sin dejarla quemar). Llegado a este punto podrás retirar la sal.

 

  • Por último, retire el wok del fuego y espere a que se enfríe. Lávalo con agua tibia mientras lo frota con una esponja, pero sin jabón. Séquelo muy bien con toallas de papel y añada una capa muy delgada de aceite vegetal para darle el recubrimiento final.

Ya tienes un wok curado y listo para tus mejores recetas. El uso constante lo hará cada vez más antiadherente.

Además, ten presente, que esta técnica para el curado tampoco es exclusiva de los woks nuevos.

No es así, de hecho, si descubres que tu viejo wok está oxidado podrás aplicar estos mismos pasos para curarlo y dejarlo como nuevo.

Tomando en cuenta que la capa de óxido que tenga debe ser eliminada por completo antes de dar los pasos respectivos, para esto se recomienda hacerlo con un cepillo de bambú.

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